Sobre el respeto personal, la verdad y el trabajo por la Tradición
6 de marzo de 2026
En los últimos días me he visto obligado, con profunda tristeza pero también con sentido de responsabilidad, a dirigirme públicamente al Padre Hernán Vergara, debido a una serie de hechos que han creado una situación de confusión, desconfianza y falta de respeto que ya no puede permanecer en silencio.
Desde hace tiempo he procurado mantener con él una relación de colaboración orientada al bien común de la Tradición católica. Sin embargo, los acontecimientos recientes han alcanzado un nivel que exige claridad, rectitud y responsabilidad pública.
1. Sobre el respeto básico en el trato personal
Mi nombre es Fray Richard Marcelo Romero Cossío.
Soy una persona pública conocida por mi trabajo académico, filosófico y teológico, así como por mi labor como fundador y custodio general del Proyecto Traditio.
A pesar de haberlo corregido más de veinte veces, el Padre Vergara insiste en dirigirse a mí con el nombre “Fray Enrique”, algo que no corresponde a mi identidad y que constituye una falta de respeto evidente.
Un error ocasional puede entenderse.
Pero la repetición constante, después de haber sido corregido numerosas veces, ya no puede interpretarse como un simple descuido.
Se convierte en una falta de consideración personal grave.
Exijo, por tanto, que en adelante se me trate públicamente por mi verdadero nombre:
Fray Richard Marcelo Romero Cossío.
No se trata de orgullo personal, sino de respeto mínimo entre personas que dicen trabajar por la Tradición.
2. Sobre la caridad fraterna y el trato sacerdotal
Desde siempre he tenido la costumbre de dirigirme a los sacerdotes con expresiones de respeto y caridad fraterna tales como:
• “Mi estimado padre”
• “Mi querido padre”
• “Mi carísimo padre”
Este lenguaje pertenece a una tradición espiritual católica muy antigua, basada en la fraternidad sacerdotal y en la caridad cristiana.
Sin embargo, en estos últimos días el Padre Vergara ha manifestado incomodidad por este modo de dirigirme a él, aparentemente influido por comentarios de terceros que insinúan que se trataría de hipocresía.
Considero profundamente lamentable que se interprete la caridad fraterna como hipocresía.
Rechazar este lenguaje tradicional revela, en mi opinión, una comprensión muy pobre de las formas de respeto dentro del mundo católico tradicional.
3. Sobre las acusaciones indirectas de infiltración
En conversaciones recientes el Padre Vergara ha insinuado —directa o indirectamente— que mi trabajo podría tener una intención dudosa, llegando incluso a sugerir la idea de que yo sería un infiltrado o que mi proyecto carece de valor.
Estas insinuaciones son extremadamente graves.
No solo afectan mi reputación personal, sino también el trabajo serio que realizo desde hace años en el Proyecto Traditio.
Por ello exijo que el Padre Vergara aclare públicamente por escrito:
1. Si él realmente cree que soy un infiltrado.
2. Si él realmente considera que el Proyecto Traditio no sirve para nada.
3. En caso de que estas afirmaciones provengan de terceras personas, quiénes son exactamente esas personas.
No es aceptable repetir acusaciones sin identificar su origen.
La justicia exige transparencia.
4. Sobre el Proyecto Traditio y su finalidad
Muchos parecen ignorar el significado mismo de la palabra proyecto.
Un proyecto es una estrategia de largo plazo, orientada hacia un objetivo histórico.
El Proyecto Traditio tiene un objetivo claro:
• la restauración de la Iglesia Católica en su integridad doctrinal,
• la restauración de una autoridad legítima en la Iglesia,
• y la depuración doctrinal de los errores que han devastado la fe en las últimas décadas.
Este trabajo exige seriedad intelectual, estrategia y visión histórica.
Reducirlo a comentarios superficiales o burlas de pasillo revela simplemente falta de comprensión del problema que enfrentamos.
5. Sobre mi investigación doctoral
Actualmente estoy desarrollando una tesis doctoral con metodología escolástica tomista sobre la cuestión de la intención sacramental en ciertas ordenaciones episcopales del siglo XX.
Se trata de una investigación rigurosa basada en:
• teología sacramental,
• metafísica tomista,
• filosofía del acto humano,
• análisis de la intención objetiva en los sacramentos.
Minimizar este trabajo como una simple pérdida de tiempo demuestra una incomprensión profunda del método teológico tradicional.
Las cuestiones sacramentales no se resuelven con opiniones improvisadas, sino con investigación seria y metodología rigurosa.
6. Sobre la influencia de terceras personas
El Padre Vergara ha insinuado que otras personas le han advertido sobre mí y sobre mi trabajo.
Por lo tanto, tengo pleno derecho a saber:
¿Quiénes son esas personas?
¿Quiénes son los individuos que se permiten afirmar que soy un infiltrado o que mi trabajo carece de valor?
No acepto acusaciones anónimas.
Si tales personas existen, las invito públicamente a un debate académico serio, donde podremos examinar los argumentos teológicos y filosóficos con rigor.
7. Solicitud formal de aclaración
Por todo lo anterior, solicito formalmente al Padre Hernán Vergara que en un plazo de 72 horas:
1. Se retracte públicamente de cualquier insinuación de infiltración.
2. Reconozca mi nombre correcto: Fray Richard Marcelo Romero Cossío.
3. Aclare si realmente considera inútil el Proyecto Traditio.
4. Indique con claridad quiénes son las personas que han difundido esas acusaciones.
8. Consecuencias en caso de silencio
Si en el plazo indicado no recibo una respuesta clara y escrita, consideraré que no existe voluntad de transparencia.
En tal caso, anunciaré públicamente:
• la ruptura total de relaciones,
• el fin de toda colaboración,
• y la expulsión formal de cualquier vínculo con el Proyecto Traditio.
La Tradición necesita personas serias, honestas y capaces de trabajar con claridad, no ambientes de sospecha y rumores.
La verdad no teme la luz.
Y cuando se trabaja por la verdad, la claridad se vuelve un deber.
Fray Richard Marcelo Romero Cossío
Custodio General
Proyecto Traditio
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