1 MANIFIESTO DOCTRINAL DEL PROYECTO TRADITIO
Sobre la Necesidad de un Estado Mayor del Pueblo, la Iglesia y los Sectores Sociales de Bolivia
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Ante la situación grave que atraviesa la Nación Boliviana, y viendo con dolor el extravío espiritual y moral de sus autoridades y de gran parte del pueblo, el PROYECTO TRADITIO, representante de la verdadera Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana, no de la falsa iglesia nacida de la corrupción y apostasía de 1958, proclama ante Dios, la historia y las almas, el siguiente manifiesto doctrinal:
I. DECLARACIÓN DE OPOSICIÓN RADICAL CONTRA LOS ERRORES CONDENADOS POR LA IGLESIA
El PROYECTO TRADITIO, fiel al Magisterio infalible de los Papas legítimos, declara su oposición absoluta, irrevocable e intransigente frente a los errores que desde el siglo XIX han corrompido la sociedad y destruido la fe de las naciones:
EL LIBERALISMO, LA MASONERÍA, EL COMUNISMO Y EL SOCIALISMO.
1. Contra el Liberalismo
El liberalismo, que pretende separar la sociedad civil de la ley divina y hacer del hombre la medida de la verdad, fue solemnemente condenado por los Papas:
- Gregorio XVI, en Mirari Vos (1832), lo denunció como “una plaga funesta que destruye la religión y la moral”.
- Pío IX, en Quanta Cura (1864) y el Syllabus Errorum, condenó los principios del liberalismo que exaltan la libertad de conciencia y la indiferencia religiosa.
- León XIII, en Libertas Praestantissimum (1888), enseñó que la verdadera libertad solo puede existir bajo el dominio de la verdad y la ley de Dios, no bajo el error y la licencia.
El liberalismo, al proclamar la “libertad absoluta” del hombre frente a Dios, destruye la noción misma de autoridad, de familia, de patria y de moral. Es, en su raíz, naturalismo anticristiano y herejía moderna.
2. Contra el Comunismo y el Socialismo
El comunismo y el socialismo, hijos del materialismo ateo y del odio de clases, fueron condenados con igual fuerza por los Papas:
- Pío IX, en Qui Pluribus (1846), los llamó “doctrinas diabólicas que trastornan el orden natural y destruyen toda sociedad humana”.
- León XIII, en Quod Apostolici Muneris (1878), enseñó que estas ideologías son “enemigas capitales de la propiedad, de la familia y de la religión”.
- Pío XI, en Divini Redemptoris (1937), denunció el comunismo como “intrínsecamente perverso”, incompatible con la fe cristiana.
- Pío XII reafirmó que ningún católico puede ser socialista ni liberal, pues ambas doctrinas proceden del mismo veneno naturalista que niega a Cristo Rey.
El comunismo destruye la propiedad, la familia y la moral; el socialismo disfraza sus errores con palabras suaves, pero conserva la misma raíz anticristiana: el desprecio de Dios y de Su ley.
II. FUNDAMENTO DEL PROYECTO TRADITIO
El PROYECTO TRADITIO nace del deber sagrado de los fieles de conservar la fe íntegra y la doctrina pura, tal como la Iglesia la enseñó hasta Pío XII.
Frente a la corrupción doctrinal, moral y espiritual que se apoderó del Vaticano desde 1958, los verdaderos católicos —obispos, sacerdotes y fieles— permanecen firmes en la Tradición apostólica, sin añadir ni quitar nada a lo que Cristo instituyó.
El PROYECTO TRADITIO no interviene en campañas políticas ni promueve rebeliones civiles; su labor es formar conciencias, iluminar inteligencias y reavivar la fe en la sociedad boliviana, devolviendo a Dios y a Su Iglesia el lugar que les corresponde: el centro de toda vida pública y privada.
De esta misión surge la necesidad de crear el Estado Mayor del Pueblo, la Iglesia y los Sectores Sociales de Bolivia, como un frente moral y doctrinal, no partidario, que restaure el orden cristiano en la nación, inspirándose en el modelo de las Españas Católicas, donde la fe regía las leyes, la justicia y la cultura.
III. LA RAZÓN MORAL Y ESPIRITUAL DE LA FORMACIÓN DEL ESTADO MAYOR DEL PUEBLO, LA IGLESIA Y LOS SECTORES SOCIALES DE BOLIVIA
El PROYECTO TRADITIO reconoce con profunda tristeza que la crisis actual de Bolivia no es solamente una cuestión política o económica, sino una crisis moral y espiritual de proporciones históricas.
Las estructuras del Estado —el poder ejecutivo, el legislativo y el judicial— han caído en la corrupción, el favoritismo y la mentira, perdiendo la orientación al bien común que sólo puede existir cuando el orden temporal se somete al orden moral establecido por Dios.
1. La raíz del problema: el alejamiento de Dios
Desde la implantación de la República liberal en el siglo XIX, el pueblo boliviano ha sido arrastrado, poco a poco, hacia un modelo masónico y secularizado, que ha separado la vida pública de la ley divina.
En nombre de una falsa libertad y de una supuesta modernidad, se expulsó a Cristo de la vida política, jurídica y educativa de la nación.
El resultado inevitable ha sido la corrupción estructural y la pérdida del sentido de justicia, porque cuando se expulsa a Dios de las leyes, los hombres se convierten en sus propios ídolos y la mentira se impone sobre la verdad.
2. La falsa Iglesia y la desorientación espiritual del pueblo
A esta decadencia del Estado se ha sumado la traición espiritual de la falsa iglesia que ocupa el Vaticano desde 1958, la cual ha abandonado la doctrina inmutable de Cristo para abrazar el espíritu del mundo.
Esa estructura modernista, que se presenta como católica, ha dejado de ser guía moral del pueblo y se ha convertido en instrumento de confusión, aliada con los mismos poderes que destruyen la fe y la justicia.
Por eso, el PROYECTO TRADITIO proclama su fidelidad exclusiva a la verdadera Iglesia Católica, aquella que permanece incorrupta en la Tradición Apostólica, en la enseñanza de los Papas legítimos y en los sacramentos instituidos por Nuestro Señor Jesucristo.
3. El propósito del Estado Mayor del Pueblo, la Iglesia y los Sectores Sociales
Ante esta doble corrupción —la del Estado y la del falso clero— surge la necesidad de unir al pueblo en torno a un ideal moral y cristiano, que no busca tomar el poder político ni reformar constituciones humanas, sino restaurar la conciencia nacional desde los principios eternos del Evangelio.
El Estado Mayor del Pueblo, la Iglesia y los Sectores Sociales será un frente de conciencia y formación cristiana, donde cada ciudadano, cada familia y cada sector de la sociedad pueda firmar libremente su adhesión a un ideal común:
el de reconstruir Bolivia bajo el Reinado Social de Cristo y la guía de la doctrina moral católica.
No se trata de una revolución, sino de una reconversión espiritual y moral.
No se trata de tomar el poder, sino de purificar las almas y reeducar las conciencias para que la verdad vuelva a ser el fundamento de la vida pública.
El verdadero cambio no vendrá de los partidos, sino de los corazones que se vuelvan a Dios.
4. Un llamado a la conciencia nacional
El PROYECTO TRADITIO llama a todos los bolivianos de buena voluntad —campesinos, obreros, intelectuales, empresarios, estudiantes, madres y padres de familia— a reflexionar en conciencia sobre el estado de corrupción que nos oprime y a firmar su compromiso moral con la verdad, la justicia y la fe.
Cada firma será una expresión de unidad espiritual del pueblo católico que no se resigna a vivir bajo el dominio del error y la impunidad.
Solo una nación que reconozca nuevamente a Cristo como su Rey y a Su Iglesia verdadera como su guía podrá salir de la oscuridad que hoy la consume.
El Proyecto Traditio, inspirado en la Santa Doctrina Católica anterior a la corrupción de 1958, no impone, sino exhorta.
No busca la coacción, sino el despertar de la conciencia.
Nadie es obligado a formar parte de este movimiento; sin embargo, quien comprende la gravedad de los tiempos sabrá discernir la necesidad urgente de levantarse, no con armas ni consignas políticas, sino con la fuerza de la verdad, de la fe y del amor a la Patria.
Este movimiento cívico y religioso tiene como finalidad primera identificar y reconocer a nuestros verdaderos enemigos:
la pobreza, la corrupción, la mentira, y la masonería, raíz del mal que, desde la creación del Estado Liberal Republicano en 1825, destruyó los cimientos morales y espirituales de Bolivia.
La masonería liberal arrebató la dignidad de los pobres, de los campesinos y de los indígenas, quienes en los tiempos del Reino Católico de las Españas gozaban de amparo bajo las Leyes de Indias, las cuales no solo reconocían su humanidad, sino que incluso concedían títulos nobiliarios a los descendientes de los Incas y de otras naciones originarias.
Ese orden cristiano, que unía el trono con el altar, otorgaba honor, deber y protección a los humildes.
Hoy, el Proyecto Traditio busca restaurar esa dignidad, perdida por obra del liberalismo, el comunismo y el socialismo, ideologías condenadas por los Sumos Pontífices de la verdadera Iglesia.
No se trata de reconstruir una constitución humana, sino de reavivar la conciencia cristiana, que es la única base de la justicia social auténtica.
Por eso, quienes están cansados de la corrupción en el Estado, del engaño sistemático en las instituciones, de la pérdida de fe y moral en la sociedad, son llamados a unirse voluntariamente a este propósito.
Se invita a firmar este manifiesto únicamente a aquellos que comparten estos principios y reconocen en ellos la verdadera vía para restaurar Bolivia en su verdad, su honor y su fe.
Solo así podrán surgir, de entre el pueblo, líderes con conciencia nacional y espiritual, capaces de servir a la Patria bajo la luz de la Cruz y la autoridad de Cristo Rey.
Firma: aclaracion en el cuadro de abajo, puede hacer con el mouse su firma digital, es opcional solo en pc:
Fray Richard Marcelo Romero Cossío, T.O.F.
Representante religioso de la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana- SICAR
Miembro del Colegio de Comunicadores Sociales de Santa Cruz – Bolivia
E-mail: rimarc333@gmail.com
WhastApp: 55 11 98826-3393 – São Paulo – Brasil – https://sicar.eu.org/

0 comentarios